Acto II · El mar

Yoga

Casi todas las mañanas de María empiezan igual: yoga en cubierta, antes de que el barco despierte. La red del catamarán como esterilla, el balanceo del fondeadero como maestro de equilibrio y el horizonte por único espejo.

Es su manera de afinar el día: respirar, estirar, sostener — la calma que una bailarina reconoce enseguida, porque se parece mucho al silencio que precede a la función.

María practicando yoga a bordo
María practicando yoga a bordo
María practicando yoga a bordo
María practicando yoga a bordo
María practicando yoga a bordo
María practicando yoga a bordo
María practicando yoga a bordo
María practicando yoga a bordo
María practicando yoga a bordo
María practicando yoga a bordo
María practicando yoga a bordo
María practicando yoga a bordo
María practicando yoga a bordo
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